Tatuajes

Los tatuajes no siempre lucen bien en cualquier persona o lugar del cuerpo, incluso si te pusiste uno por una tonta apuesta, al calor de una borrachera o el tatuador jamás tomó clases de dibujo y deseas quitártelo hay una salida: el láser.



Este es un tratamiento muy avanzado, cuyo fin es retirar por completo las tintas con las que se elaboran los tatuajes, evitando dejar cicatrices o zonas de piel sin pigmentación.



El principio es el siguiente: la alta energía del láser desintegra la tinta del tatuaje en diminutas partículas, mismas que son absorbidas por la piel de forma gradual. Al iniciar el tratamiento pueden surgir unas leves molestias, pero nada que no calme un anestésico local.



Al terminar el tratamiento, pueden presentarse efectos secundarios menores como enrojecimiento o sensibilidad en la piel, mismos que disminuyen tras un lapso de tres a siete días. Así que si quieres quitarte ese tatuaje de Kiss que más bien parecen ositos panda, llama inmediatamente a la clínica de la Dra. Luz Bibiana Gómez García y recupera la belleza natural de tu dermis.

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